La tolerancia. M.G. Ramos

 

“Feliz el arquitecto que se niega a que todas las cosas sean iguales y escucha al que le pide poner el tejado en el lugar de cimientos”

El 1995 se celebró el Año Internacional de la Tolerancia. Por tal motivo, Federico Mayor Z, Director General de la UNESCO, declaraba:

“Desde hoy, en la conciencia y en el comportamiento de cada uno de nosotros, la tolerancia debe tomar un sentido más fuerte; no la indiferencia, sino el impulso hacia el otro para conocerlo mejor, para compartir con él… para que lo valores universales comunes a todos se enriquezcan en la preciosa especificidad de cada uno y de cada lengua, con la irremplazable creatividad de cada persona” Amnistía Internacional (1995 P16)

El mundo a través de sus más insignes organizaciones, se ocupa por fomentar los valores universales hoy, con la urgencia que la desintegración de las costumbres requiere. La tolerancia es como la piedra angular para encontrar y establecer el equilibrio entre dos situaciones controvertidas; es lo contrario de estar siempre a la defensiva, es respeto por la opinión ajena; encierra también belleza del respeto a los casos diferentes, distintos. Es respeto no sólo a las opiniones, sino también a las prácticas, costumbres, hábitos, gustos. A la política y a la religión y, ¿por qué no?, a la moral. Es como un margen de la diferencia permisible, no sólo en la calidad de las cosas, sino también en la manera de ser de las personas.

La tolerancia es fruto de la madurez. Las situaciones discrepantes en las que las personas se ven envueltas, son consecuencia en muchas ocasiones, de la falta de comprensión, de no saber manejar el valor del diálogo abierto y lógico. El clima de crispación que muchas veces hay que vivir es, generalmente, provocado por la intransigencia, que es el antónimo de la tolerancia, o sea, su antivalor.

tolerancia

Las diferencias individuales son uno de los hermosos valores que caracterizan al hombre. La tolerancia da como fruto la armonía. Una victoria obtenida a base de imposiciones, nunca producirá la felicidad del éxito bien logrado. Es necesario pensar que nada tiene una sola cara. Por cada hecho positivo, puede haber un hecho negativo. Cada día su noche, pero cada noche tiene su día.

La tolerancia tiene grandes implicaciones como valor universal, de carácter social, con gran incumbencia en la familia por el número de indicadores relacionados con la convivencia, la comprensión, el respeto a las aspiraciones, la paciencia, la indulgencia, el aguante, la consideración y hasta el consentimiento.

El campo de las relaciones personales, así como es propicio para el desarrollo de muchos valores, puede también ser propicio para situaciones que representen los antivalores, y esta situación debe ser motivo de educación. El campo educativo, lugar comunitario por antonomasia es, por su diversidad espacio para la tolerancia permanente. En una educación global, abierta, debe germinar el respeto a la diversidad

El valor de la tolerancia no está en sufrir calladamente con la sensación de ser una víctima de la incomprensión o la tiranía. No, es un camino abierto hacia el diálogo hacia la concordia. En el Año Internacional de la Tolerancia, en el encabezamiento de una artículo se leía, del poeta Juan Ramón Jiménez: “Le querían matar los iguales por era distinto”
No será fácil siempre ser comprensivo, tolerante, pero en este mundo de la búsqueda de los valores necesarios, el camino es educar en el respeto, para las diferencias individuales, que deben ser punto de honor para el docente. Como apoyo didáctico se incluye el “Manifiesto a la Tolerancia”, creado en 1995 por González D.

MANIFIESTO DE LA TOLERANCIA
Artículo 1º
Está claro que el elefante y la jirafa son distintos, diferentes. Pero que quede también claro que no es mejor ni peor uno que la otra.

Artículo 2º
La muchacha de la rubia cabellera es distinta del joven de tez negra y dientes blancos, pero no es mejor ni peor uno que la otra. Los dos pueden izar la misma bandera: la bandera de la tolerancia

Artículo 3º
Hay razas, religiones distintas, distintas lenguas, sexo distinto. Pero todos los seres, mujeres y hombres, de diferentes etnias, de distintas nacionalidades, de lenguas diferentes, deben participar en la misma fiesta: la fiesta de los diferentes pero iguales

Artículo 4º
Que no sean iguales todas las casas, que las casas tengan las puertas y ventanas distintas. Y que todos puedan asomarse a los balcones, sin que nadie dé vergüenza, ni a nadie le señales con el dedo

Artículo 5º
Que haya calles distintas y plazas distintas. Y que no se obligue a nadie a pasear por el mismo paseo. Que todo el que quiera pueda pasear por las nubes o darse una vuelta por el fondo del mar

Artículo 6º
Habrá que tener mucho cuidado con todo lo que se fabrica en serie. Que seriamente los poderes públicos estudien cómo potenciar la creación original y los distintos. Que el pueblo controle y no permita que los más poderosos impongan sus modas y sus modos
(Tríptico P.2)

 

Extraído: Programa para educar en valores
De: María Guadalupe Ramos

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